Declaración Final, III Encuentro Peninsular. Kisteil, Yucatán.

III ENCUENTRO PENINSULAR
CONGRESO NACIONAL INDIGENA

KISTEIL YUCATAN  22 DE FEBRERO DE 2014

DECLARACION:

Nosotros y nosotras, indígenas Mayas y no indígenas nos reunimos hoy en el histórico pueblo Jpegmaya de Kisteil, tierra de rebeldía donde Jacinto Can Ek gritó el ¡YA BASTA! EN EL AÑO DE 1761. Tierra en donde el poder de ese entonces quiso desaparecer del mapa la dignidad de este pueblo y que a 253 años no ha podido lograrlo; se dijo en aquel entonces que los blancos hicieron que estas tierras fueran extranjeras para el indio, hicieron que el indio comprara con su sangre el aire que respira. Después de más de 2 siglos de que Can Ek lo dijera en este lugar, hoy venimos a denunciar que la situación de  nuestros pueblos no ha cambiado y que seguimos en lucha por la defensa de lo que históricamente nos pertenece.

Venimos a compartir nuestra palabra, nuestro pensamiento, nuestros dolores, nuestros sueños, nuestra lucha y a juntar nuestra rebeldía desde los tres estados de la Península. Venimos de las comunidades Xpujil, Hopelchén, Dzitbalché, Candelaria, Tinum, Tenabo de Campeche; Chacsinkín, Merida, Sanahcat, Chablekal, Ticul , Canicab, Izamal y Maní de Yucatán; Jerusalén, Buena Fe, Blanca Flor y Buena Esperanza en Quintana Roo.

Bajo la sombra del árbol de pich, recordamos y reafirmamos nuestro compromiso con los 7 principios del Congreso Nacional Indígena, que nos marcan el paso y el camino por la defensa de  Jpegnuestros derechos y de nuestra autonomía como pueblos, estos principios son nuestra guía:  SERVIR Y NO SERVIRSE, CONSTRUIR Y NO DESTRUIR, OBEDECER Y NO MANDAR, PROPONER Y NO IMPONER, CONVENCER Y NO VENCER, BAJAR Y NO SUBIR, ENLAZAR Y NO AISLAR. Recordamos que la lucha por nuestra autonomía como pueblos la seguiremos haciendo tomando como referencia los Acuerdos de San Andrés Sakamchén de los Pobres, firmados en el año de 1996. Desde ese entonces el mal gobierno no cumplió con el compromiso adquirido con los pueblos indígenas de México, y que si seguimos luchando y organizando es para que se cumplan estos acuerdos y sean reconocidos plenamente en la Constitución de nuestro país y no un engaño como el artículo 2°, que nos reduce a sujetos de interés público y no de derecho público, como lo pactado en San Andrés. Mientras tanto, seguiremos en este camino de autonomía con o sin reconocimiento legal.

Como Congreso Nacional Indígena seguiremos denunciando las agresiones que sufre nuestra madre tierra por parte de las empresas transnacionales respaldadas por las leyes y el gobierno, seguiremos denunciando la represión en contra de los que luchamos por mejores condiciones de vida, seguiremos denunciando  el despojo de los recursos naturales que históricamente nos han pertenecido y que hoy son convertidos en productos, reafirmamos nuestro compromiso con la construcción y vivencia de la autonomía en los hechos, la autonomía de la salud, de la educación, de la producción de la tierra para autogobernarnos y decidir la forma en que queremos vivir como pueblos, fuera de los partidos políticos que solo nos dividen e imponen las decisiones de arriba abajo y es esta forma que históricamente el gobierno ha utilizado para controlarnos y hacernos callar, es contra esto que nuestro abuelo Can Ek levantó la voz hace 253 años.

Para alcanzar nuestra autonomía necesitamos organizarnos como pueblo y aprender de las luchas de otros pueblos, recuperar nuestra lengua materna que heredamos de  nuestros abuelos y abuelas, producir  nuestros alimentos, mantenernos unidos como pueblos, no dejar que los partidos políticos decidan nuestra forma de vida y nos dividan, defender la tierra y el territorio para evitar el despojo de lo que aún nos queda, Jpegdefender nuestras semillas nativas que son herencia de los abuelos y abuelas para evitar la entrada de los transgénicos contaminantes que matan la tierra y a nosotros, recuperar nuestra identidad como pueblo maya, recuperar y valorar la autosuficiencia, ser congruentes en nuestro caminar con el Congreso Nacional Indígena para decirle ¡No! al mal gobierno que trae programas de asistencia y no reconocimiento de derechos.

Como Congreso Nacional Indígena región Península de Yucatán repudiamos las agresiones en contra de nuestros hermanos de las comunidades zapatistas pertenecientes al caracol de Morelia, en Chiapas; denunciamos que esta es la estrategia que el mal gobierno ha utilizado permanentemente para intentar desaparecer la organización y la digna lucha de nuestros hermanos Zapatistas.

Hoy nuestro corazón Maya celebra que nos volvamos a encontrar en estas dignas tierras de lucha y resistencia de nuestro abuelo Jacinto Can Ek, celebramos que nuestro pensamiento y nuestra palabra caminen juntos para continuar con la construcción de la autonomía y ratificamos que seguiremos luchando por el pleno reconocimiento constitucional de los Acuerdos de San Andrés Sakamchén de los pobres.

DESDE KISTEIL, YUCATAN DECIMOS:

¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS!

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