PALABRA DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA REGIÓN PENINSULA DE YUCATÁN ANTE LOS HECHOS OCURRIDOS EN AYOTZINAPA.

PALABRA DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
REGIÓN PENINSULA DE YUCATÁN
ANTE LOS HECHOS OCURRIDOS EN AYOTZINAPA.
Noviembre del 2014

A las madres, padres y demás familiares de los normalistas muertos en Ayotzinapa.
A las madres, padres y demás familiares de los normalistas desaparecidos en Ayotzinapa.
A todas y todos los que en este país se duelen y luchan.

Hoy, nosotros, nosotras, integrantes del Congreso Nacional Indígena de la región Península de Yucatán, unimos nuestra palabra y pensamiento a las miles de voces que se levantan, una vez más, para exigir justicia, y decimos, como todo el pueblo de México y el mundo, que nos sentimos dolidos e indignados ante los hechos sucedidos en Ayotzinapa, Guerrero. Pero también queremos decir a las familias de estos muchachos, que no están solas, porque muchos y muchas somos quienes luchamos en este país. Este no es un hecho aislado.
Este y otros sucesos reflejan la manera en que vivimos en este país llamado México, no sólo en tiempos recientes, sino desde hace muchos años, porque desde siempre ha habido esta opresión, estas desapariciones, estas matanzas.

Los desaparecidos de Ayotzinapa nos afectan, nos tocan a todas y todos, porque los muertos, los desaparecidos de este país, son cotidianos, son nuestros vecinos, nuestros hermanos y hermanas, nuestros padres y madres, y todas las acciones que emprendemos son porque nosotros, todos, no desaparezcamos. Porque hoy fueron los 6 normalistas asesinados y los 43 desaparecidos, pero antes han sido otras y otros los encarcelados, desaparecidos y muertos que nos duelen y por quienes luchamos. Porque tristemente en este país no sólo duele Ayotzinapa, nos duele Acteal, donde 45 hermanos y hermanas indígenas fueron masacrados por paramilitares pagados por el gobierno de Chiapas en 1997. Nos duele nuestro hermano Galeano, maestro de la Escuelita Zapatista asesinado el pasado mes de abril y nuestros compañeros Juan Francisco Kuy Kendall y Teodulfo Torres, asesinado el primero y desaparecido el segundo al iniciar el sexenio de Enrique Peña Nieto. Nos duelen los 49 niños, casi bebés muertos en 2009 en la guardería ABC, nuestros hermanos y hermanas de la Tribu Yaqui enfrentando persecución, cárcel y muerte por la defensa del agua de su río que les da sustento; duelen los hermanos de Xochicuautla que han tenido que enfrentar la cárcel que les imponen por defender su bosque y todos los hermanos que enfrentan una lucha por la defensa de su territorio, Atenco, Wirikuta. Nos duelen las miles de mujeres asesinadas y/o desaparecidas en Ciudad Juárez y en todo el país, los cientos de periodistas y defensores de derechos humanos que han desaparecido o muerto por denunciar la descarada complicidad entre la clase política, el crimen organizado y los medios de comunicación, nos duelen Digna Ochoa, Bety Cariño, nos duele el asesinato ocurrido en el mes de junio, de 22 personas en la comunidad de Tlatlaya, cometido por miembros del ejército mexicano y, profundamente, nos duele y nos indigna el asesinato, por miembros de la policía estatal de Campeche de Denis Trejo, poblador de Bolonchen, quien fue asesinado a golpes a vista de la población impotente y por el simple hecho de negarse a ser extorsionado.
Decimos que no son hechos aislados, que la práctica de represión por parte del Estado es un modo sistemático bajo el cual éste opera impunemente.
Porque en este país quien pone los muertos es el pueblo y quien pone las balas es el gobierno. Porque cada vez es más claro que estamos manteniendo un Narco-Estado corrupto y asesino que ha dejado al país convertido en una enorme fosa de muerte y dolor.

Hoy le decimos al Estado que no les creemos. No creemos en esos “resultados” del peritaje oficial de la PGR, que más parece una simulación para cerrar el caso y calmar la exigencia de justicia por los normalistas desaparecidos. No creemos en lo que muestran los medios de comunicación, que como siempre, manipulan y distorsionan la información.

Por eso decimos, que ¡Ya basta de que el gobierno esté siempre fregando al pueblo, encarcelando, desapareciendo, matando al pueblo! No podemos seguir permitiendo que el gobierno asesino continué derramando la sangre del pueblo ¿Hasta cuándo acabarán los asesinatos? ¿Hasta cuándo acabará esta guerra de exterminio?

Por eso les decimos, al mal gobierno y a la sociedad entera, que no dejaremos que estos crímenes queden impunes, que el pueblo seguirá luchando y manifestándose de todas las formas, como lo ha venido haciendo, hasta que un día, la justicia sea para quienes abajo sufren. Porque cuando el gobierno mata, el gobierno está corrupto, pero cuando la sociedad calla, la sociedad está corrupta.

Este sistema de gobierno encabezado por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, junto con gobernadores estatales, diputados estatales y federales, senadores, presidentes municipales, representan la cúpula del mal sistema que han sumido a nuestro país en una penumbra de sufrimiento y de injusticia. Por ello exigimos la desaparición de este mal sistema capitalista que negocia con nuestro dolor.

Si el presidente de este país no quiere o no puede resolver la podredumbre que afecta a toda la sociedad mexicana y detener los asesinatos, así como limpiar al Estado de corrupción, que renuncie. Y si los gobernadores de los estados no quieren gobernar obedeciendo la voluntad del pueblo, que renuncien. Y si los presidentes municipales no pueden mantener los cuerpos policiacos limpios del narcotráfico, que renuncien. Y si los diputados y senadores no pueden hacer otra cosa que servir a los intereses de sus partidos y de las empresas transnacionales en vez de servir al pueblo, que renuncien. Y si los funcionarios públicos como Murillo Karam que ya está harto, no quieren o no tienen la capacidad de hacer lo que es su deber hacer, que renuncien. ¡QUE SE VAYAN TODOS!

Porque en los hechos ocurridos en Ayotzinapa participaron funcionarios del Estado mexicano, así como miembros de policías municipales, federales y del ejército, cuya obligación es servir y cuidar al pueblo, por eso decimos ¡FUE UN CRIMEN DE ESTADO!

A las madres, padres y familiares de los desaparecidos en Ayotzinapa esta es nuestra palabra, no están solos, su dolor es nuestro dolor, su lucha es nuestra también. Al igual que ustedes no creemos en lo que desde arriba se dice para quitarnos la esperanza, para que nos resignemos y ellos queden impunes, al igual que ustedes, no confiamos en la justicia que ellos dicen que ofrecen porque sabemos que no es más que una burla. Por eso desde estas tierras mayas repetimos ¡NO ESTÁN SOLOS NI SOLAS!

A la madre, el padre, familiares y allegados de Denis Trejo, al pueblo de Bolonchen, les decimos que su indignación y sus exigencias también son nuestras, también exigimos justicia, y apoyamos su ánimo de organización desde el pensamiento maya que compartimos, para resistir a la burla y ofensa que el gobierno del Estado de Campeche quiere imponer. ¡NO ESTÁN SOLOS NI SOLAS!

Sabemos que hay muchas personas justas que en el mundo entero están mirando lo que pasa en México y unen su voz a la nuestra en la exigencia de justicia. Las voces en México y el mundo son cada vez más fuertes. Hacemos un llamado a la sociedad entera para que se organice y luche de acuerdo a sus diferentes modos y formas.

EXIGIMOS:
La inmediata presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos.
Justicia para los normalistas asesinados.
Justicia para Denis Trejo asesinado. Libertad inmediata de Luis Fernando Sotelo Zambrano, detenido ilegalmente el 5 de noviembre en Ciudad Universitaria de México, tras las protestas que exigen la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos.
Libertad para Mario Luna, vocero de la Tribu Yaqui.
Alto a la represión contra los pueblos que se organizan y luchan por la defensa de su territorio.
Marcha atrás a la “Ley bala” que criminaliza la protesta social.

¡La lucha de nuestros hermanos de Ayotzinapa es la lucha de nuestras resistencias infinitas!
¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, que vuelvan todos!
¡Aquí nadie se cansa!

Desde la Península de Yucatán, México.
Por la reconstitución integral de los pueblos.
Nunca más un México sin nosotros.
CNI Región Península de Yucatán.

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